No hables...


No hables de mi soledad.

No, no. No hables.

No se lo digas

a nadie.

 
No hables de mi soledad.

Ya no estoy solo.

Iluminándome,

fiel compañero,

amigo,

alto y lejano,

está el sol de tus ojos.
 

No hables de mi dolor.

No, no. No hables.

No se lo digas

a nadie


Ya no estoy solo, no.

¡Tengo tu sol!