¿Lo sabías?


Anduve buscando un camino

que el tiempo pasado borró.

Lo encontré, y a su vera tendido,

el cadáver patético y frío

        de mi viejo amor.

Estribillo


Es bueno

sentir al corazón galopar

en el pecho.

Amar el cielo quieto

del alba,

el cielo tierno.

Cantar una canción.

Sentir al corazón palpitar.

Sentir al corazón ...

 
Es bueno

beber luz plateada

de luna

con los ojos.

Sentir llorar la noche

en su cuna

sin luz.

Amar la blanca estrella.

Tener una ilusión.

Sentir al corazón golpear.

Sentir al corazón ...

 
Es bueno

sentir las aguas quietas

del alma

agitarse.

Amar la noche calma.

Renovarse

cada nueva mañana.

Tener algún amor.

Sentir al corazón caminar.

Sentir al corazón.

 
Es bueno

del corazón sentir

el temblar.

Tener el corazón

de cristal.

Villancico de los Magos


Los Magos de Oriente

han visto una estrella.

Larga caravana

sale de Caldea.

Hacia el Niño Dios

el astro la lleva.

 

En lecho de paja

el Niño Jesús,

durmiendo tranquilo

sueña con la Cruz.

 

Cargados camellos.

Caminos de arena.

Altos dromedarios.

Luz de luna llena.

Los Magos de Oriente

siguen a la estrella.

 

En cuna de estiércol

duerme el Redentor.

Los pastores cantan:

¡Do, re, mi, fa, sol!

 

Los Magos de Oriente

llegan a Belén.

La estrella se para,

los magos también.

Entran en la casa

y adoran al Rey.

 

¡Cabecita de oro!

¡Piel de luz de luna!

El Niño Jesús

despierta en su cuna.

 

Como a Dios incienso.

Oro como a Rey.

Como a hombre mirra ...

¡Ya no hay otra ley

que la que nos trajo

el Niño de Belén!

 

Allá en las majadas ...

¡Gloria, gloria a Dios!

Cantan los pastores:

¡Sol, fa, mi, re, do!

 

Ya se van los Magos

hacia la Caldea.

Por no ver a Herodes

siguen otra senda.

¡No averigüe el monstruo

donde está la Estrella!

 

Besos de María ...

Dulzura de miel ...

El Niño se olvida

de Jerusalén.

 

Se fueron los Magos ...

¡Adiós, Palestina!

¡Adiós, Jesús Niño,

Luna, Sol y Vida!

Camino del Cielo

Tu estrella los guía.

 

El Niño sonríe.

Suspira María.

San José acaricia

la vara florida.

Canción blanca


Viento loco.

Juegan las niñas

al corro.

 
Viento seco.

Cantan las niñas

A la flor del romero.

 
Calle estrecha.

Juegan las niñas

A la rueda, rueda ...

 
Calle ancha.

Cantan las niñas

Al pasar la barca ...

 
Brazos al aire.

Juegan las niñas

A trancar la calle.

 
Faldas al viento.

Cantan las niñas

Que pase mi abuelo.

 
Mañana blanca.

Juegan las niñas

A las casas ...

 
Mañana añil.

Cantan las niñas

La Tarara, sí.

 
Luz y sombra.

Saltan las niñas

A la comba.

 
Luz de plata.

Cantan las niñas

Quisiera ser tan alta ...

 
A la rueda, rueda ...

Juegan las niñas

en la acera.

 
Sueño amable.

Cantan las niñas

Yo quiero un paje.

 
Matarile-ri-le-ri-le.

Cesan los juegos infantiles.

Matarile-ri-le-rón.

Las niñas matan su canción.

 
Dos y dos son cuatro.

Juegan las niñas

al trabajo.

 
Viento y veleta.

Las niñas se fueron

 a la escuela.

¡Adiós, corazón!


A gritos mi corazón

- los labios sucios de sangre-

va cantando por la vida

una canción de vinagre.

¡Qué bien que todos los mundos

se vuelven para escucharle!


¡Huid, estrellas imbéciles!

- lirios podridos del cielo-.

Estrellas las de mis ojos.

Lirios los que hay en mi pecho.

¡Qué bien que todos los mundos

se vuelven para cogerlos!


Te desprecio, corazón,

- sucio de tierra y de sangre-.

¡Corazón, que me avergüenza

que seas de triste carne!

¡Qué bien que todos los mundos

se vuelven para mirarte!

 
Se oye una voz inmemorial

que pregona

que tu canción es de cristal.

Se oye lejana una canción

que asegura

que tu cristal ya se rompió.

¡Adiós, corazón! ¡ Adiós, corazón!

Canción del alma errante


Mirad al alma peregrina

que sin mochila

y sin bordón

va caminando por la vida.

Mirad el alma peregrina

buscando el propio corazón.

 
Transida va de frío y hambre.

De frío y hambre y de dolor.

Por los caminos de la vida

perdió su pobre corazón.

Mirad el alma peregrina ...


Ni pan ni paz.

Va sin mochila.

Manos vacías.

Sin bordón.

¡Pobre del alma vagabunda

por los caminos del dolor!

 
Manos vacías.

Dedos crispados.

Ojos sin luz.

Mirad el alma peregrina

curvar la espalda

bajo su cruz.

 
Peregrinando va.

Los senderos

mueren, matando su ilusión.

Ilusión loca,

¡Trágica angustia

de haber perdido el corazón!

 
Tras los cristales del futuro

- mágico hallazgo –

espera Dios.

Canto al atardecer


La tarde lloraba su muerte.

La tarde moría

despacio.

El río besaba

la sombra del árbol.

El agua del río

reía

esperando la muerte

del día.

 
La sombra iniciaba

canciones de cuna.

La tierra bebía los besos

de plata de luna.

El cielo soñaba

fantasmas escuetos

en una

loca fantasía.

El agua del río

reía

esperando la muerte

del día.

 
El alma forjaba, sentada,

futuros sin prisa.

Enfriaba

el cadáver del día.

Angeles sombríos

besaban la tierra

con su boca fría.

El agua del río

reía ...