Esta muerte diaria...


Esta muerte diaria

de no verte...

Este decirme:

No eres hombre si lloras.

Este despertar cada mañana

con tu nombre en los labios

y en la mente.

 
Este sufrir sin gritos.

Este mi amor sin gestos.

Este mi llanto seco.

Esta agonía de pensarte lejos.

 
Este dolor, amor.

Esta maldita suerte.

Esta muerte diaria

de no verte...

 
¿Qué le haría yo a Él

para que me condene

a esta muerte diaria

de no verte?.

No hables...


No hables de mi soledad.

No, no. No hables.

No se lo digas

a nadie.

 
No hables de mi soledad.

Ya no estoy solo.

Iluminándome,

fiel compañero,

amigo,

alto y lejano,

está el sol de tus ojos.
 

No hables de mi dolor.

No, no. No hables.

No se lo digas

a nadie


Ya no estoy solo, no.

¡Tengo tu sol!

Niña Guadalupe


La niña Guadalupe

¿ Lo sabéis?

Es delgadita como la voz

del viento.

La niña Guadalupe

¿ Lo sabéis?

Tiene los ojos negros.

 
Y yo le canto.

¿ Lo sabéis?

Ojos, ojitos, ojazos,

de mi Guadalupe.

Y yo le canto

¿ Lo sabéis?

Ojos, ojitos, ojuelos,

de mi niña dulce.

 
La niña Guadalupe.

¿ Lo sabéis?

Tiene el cabello negro.

La niña Guadalupe.

¿ Lo sabéis?

Es un sueño en mi sueño.

 
Y yo le digo.

¿ Lo sabéis?

¡Lupe, Lupita, Lupana!

Y yo le digo.

¿ Lo sabéis?

Niña Guadalupe

es asturiana.

 
La niña Guadalupe.

¿ Lo sabéis?

Será morena clara.

La niña Guadalupe.

¿ Lo sabéis?

Será muy resalada.

 
Y yo le canto

¿ Lo sabéis?

Guadalupe linda,

Guadalupe guapa,

Guadalupe, Lupe,

Mi Guadalupana.

 
La niña Guadalupe.

¿ Lo sabéis?

Tiene el corazón de oro.

La niña Guadalupe

¿ Lo sabéis?

No tiene miedo al Coco

¿ Lo sabéis?

 
No tiene miedo al lobo.

La niña Guadalupe

es mi tesoro.

Vidrio


¿A mí que me decís?

¡Hipócritas! Yo no creo

en vuestras lágrimas de cocodrilo.

Queréis hacerme creer

¡Farsantes!

Que ignoráis que nuestras vidas

son de vidrio.

 
¿Por qué lloráis, entonces?

¿Por qué lloráis?

Ya sabéis que el cristal es frágil

Y que la muerte es una obligación

Y un paso que todos hemos de dar.

¿Por qué lloráis, entonces?

¡Alcahuetes de la vida!

Ya sabéis que nuestro corazón

es de cristal.

 
Vidrio. Vidrio. Vidrio.

Nuestro corazón no resiste un choque

fuerte.

Vidrio. Vidrio. Vidrio.

Nuestro corazón no soporta un golpe

débil

de martillo.

 
No lloréis, pues,

-proxenetas del vicio-

ante los cuerpos muertos

y podridos.

 
¡Rezad! ¡Rezad!

Pedid al Gran Soplador inmarcesible

que rompa vuestros vidrios defectuosos

y os fabrique un alma nueva

de cristal irrompible.

¡Rezad! ¡Rezad!

No esperéis la hora

del perdón imposible.

 
¡Rezad! ¡Rezad! ¡Malvados!

¡Hombres de corazón corrompido!

Pues nuestras vidas penden

de un hilo

tenue

frágil

¡de vidrio!

¿Lo sabías?


Anduve buscando un camino

que el tiempo pasado borró.

Lo encontré, y a su vera tendido,

el cadáver patético y frío

        de mi viejo amor.

Estribillo


Es bueno

sentir al corazón galopar

en el pecho.

Amar el cielo quieto

del alba,

el cielo tierno.

Cantar una canción.

Sentir al corazón palpitar.

Sentir al corazón ...

 
Es bueno

beber luz plateada

de luna

con los ojos.

Sentir llorar la noche

en su cuna

sin luz.

Amar la blanca estrella.

Tener una ilusión.

Sentir al corazón golpear.

Sentir al corazón ...

 
Es bueno

sentir las aguas quietas

del alma

agitarse.

Amar la noche calma.

Renovarse

cada nueva mañana.

Tener algún amor.

Sentir al corazón caminar.

Sentir al corazón.

 
Es bueno

del corazón sentir

el temblar.

Tener el corazón

de cristal.

Villancico de los Magos


Los Magos de Oriente

han visto una estrella.

Larga caravana

sale de Caldea.

Hacia el Niño Dios

el astro la lleva.

 

En lecho de paja

el Niño Jesús,

durmiendo tranquilo

sueña con la Cruz.

 

Cargados camellos.

Caminos de arena.

Altos dromedarios.

Luz de luna llena.

Los Magos de Oriente

siguen a la estrella.

 

En cuna de estiércol

duerme el Redentor.

Los pastores cantan:

¡Do, re, mi, fa, sol!

 

Los Magos de Oriente

llegan a Belén.

La estrella se para,

los magos también.

Entran en la casa

y adoran al Rey.

 

¡Cabecita de oro!

¡Piel de luz de luna!

El Niño Jesús

despierta en su cuna.

 

Como a Dios incienso.

Oro como a Rey.

Como a hombre mirra ...

¡Ya no hay otra ley

que la que nos trajo

el Niño de Belén!

 

Allá en las majadas ...

¡Gloria, gloria a Dios!

Cantan los pastores:

¡Sol, fa, mi, re, do!

 

Ya se van los Magos

hacia la Caldea.

Por no ver a Herodes

siguen otra senda.

¡No averigüe el monstruo

donde está la Estrella!

 

Besos de María ...

Dulzura de miel ...

El Niño se olvida

de Jerusalén.

 

Se fueron los Magos ...

¡Adiós, Palestina!

¡Adiós, Jesús Niño,

Luna, Sol y Vida!

Camino del Cielo

Tu estrella los guía.

 

El Niño sonríe.

Suspira María.

San José acaricia

la vara florida.