Vidala de Uila Alua (1)


Aunque no soy argentino

ni sé tocar la guitarra

y a aunque no me digan poeta

los que poetas se proclaman

como hijo de Don Travieso (2)

he de salir a la raza

y por las mismas razones

que mi viejo un día cantara

ahí no más voy y me pongo

a encontrar esta vidala

en honor a mi pueblita

- esta que fue Uila Alua –

a la que hoy dicen, paisanos,

la grande y bella Villalba.

 
Yo pongo la voz y el verso

y si la suerte acompaña

no ha de faltar algún gaucho

para pulsar la encordada

pues guitarreando y cantando

es completa la vidala

y al canto y al musiqueo

acude la muchachada

como la abeja a la miel

pa reforzar la cantata

y ¡pucha! que los puebleros

gozarán al escucharla

día de San Ramón Grande

no más al romper el alba.

 
Tengo la tristeza alegre

y la alegría cansada

pues ya la tarde se añuda

en la tarde de mis canas.

Por eso soy como soy

así como la vidala,

copla de alegría y pena

copla de amor y nostalgia,

canción que va pa el recuerdo

y viene pa la esperanza

recalentando la sangre

con el ayer y el mañana.

Pero entonemos, canejo,

el cantar de Villa Blanca.

 
Aquí no más pego el grito

y grito: ¡Viva Villalba!,

pueblita de mis amores

lindita puebla de España

que siempre vienes y vas

de niña para muchacha,

ladrona y más que ladrona

de corazones y de almas

que van quedando prendidos

en el rosal de tu cara

pues ¡pucha! que tú eres linda

chinita de mis nostalgias

reina de mi corazón,

mi dulce amor, Villa Blanca.

 
No faltará algún chancleta

que diga que esta vidala

en honor a mi pueblita

es un tanto exagerada

pero les juro, compadres,

que si lo dice en mi cara

le enseñaré a rebencazos

a respetar a mi amada

porque he sido gallo y soy

de los que en su propia casa

no consienten a otro gallo

quiquiriar otra tonada.

 
Ya termino la canción.

Ya compuse la vidala

pa que la canten mis changos

y otros si quieren cantarla.

Ya me voy pasito a paso

rumbiando para mi estancia

pa escuchar el musiqueo

solo, desde mi ventana,

mientras la tarde se añuda

en la tarde de mis canas.

¡Pucha! que duele ser viejo

estando en fiestas Villalba.

Malhaya con mi suertita.

Con mi suertita ... ¡malhaya!

 

 

(1)- UILA ALUA corresponde a la primera noticia que se tiene, según Manuel Mato Vizoso, del nombre de Villalba y consta en documento del año 1.280 en el que se menciona a un notario de “Uila Alua”, llamado Pedro Novo. Debe pronunciarse Vila Alva.


(2)- Mi padre, en su HERALDO DE VILLALBA, llevaba una sección poética y polémica, titulada “AL SON DE LA VIHUELA”, que escribía en versos de un desenfado, gracia, sonoridad, cadencia y fluidez admirables Firmaba con el pseudónimo de Don Travieso. De ahí que yo, en alguna ocasión, le haya definido como un Martín Fierro villalbes. Y por tratar de imitarle ...

Esta muerte diaria...


Esta muerte diaria

de no verte...

Este decirme:

No eres hombre si lloras.

Este despertar cada mañana

con tu nombre en los labios

y en la mente.

 
Este sufrir sin gritos.

Este mi amor sin gestos.

Este mi llanto seco.

Esta agonía de pensarte lejos.

 
Este dolor, amor.

Esta maldita suerte.

Esta muerte diaria

de no verte...

 
¿Qué le haría yo a Él

para que me condene

a esta muerte diaria

de no verte?.

No hables...


No hables de mi soledad.

No, no. No hables.

No se lo digas

a nadie.

 
No hables de mi soledad.

Ya no estoy solo.

Iluminándome,

fiel compañero,

amigo,

alto y lejano,

está el sol de tus ojos.
 

No hables de mi dolor.

No, no. No hables.

No se lo digas

a nadie


Ya no estoy solo, no.

¡Tengo tu sol!

Niña Guadalupe


La niña Guadalupe

¿ Lo sabéis?

Es delgadita como la voz

del viento.

La niña Guadalupe

¿ Lo sabéis?

Tiene los ojos negros.

 
Y yo le canto.

¿ Lo sabéis?

Ojos, ojitos, ojazos,

de mi Guadalupe.

Y yo le canto

¿ Lo sabéis?

Ojos, ojitos, ojuelos,

de mi niña dulce.

 
La niña Guadalupe.

¿ Lo sabéis?

Tiene el cabello negro.

La niña Guadalupe.

¿ Lo sabéis?

Es un sueño en mi sueño.

 
Y yo le digo.

¿ Lo sabéis?

¡Lupe, Lupita, Lupana!

Y yo le digo.

¿ Lo sabéis?

Niña Guadalupe

es asturiana.

 
La niña Guadalupe.

¿ Lo sabéis?

Será morena clara.

La niña Guadalupe.

¿ Lo sabéis?

Será muy resalada.

 
Y yo le canto

¿ Lo sabéis?

Guadalupe linda,

Guadalupe guapa,

Guadalupe, Lupe,

Mi Guadalupana.

 
La niña Guadalupe.

¿ Lo sabéis?

Tiene el corazón de oro.

La niña Guadalupe

¿ Lo sabéis?

No tiene miedo al Coco

¿ Lo sabéis?

 
No tiene miedo al lobo.

La niña Guadalupe

es mi tesoro.

Vidrio


¿A mí que me decís?

¡Hipócritas! Yo no creo

en vuestras lágrimas de cocodrilo.

Queréis hacerme creer

¡Farsantes!

Que ignoráis que nuestras vidas

son de vidrio.

 
¿Por qué lloráis, entonces?

¿Por qué lloráis?

Ya sabéis que el cristal es frágil

Y que la muerte es una obligación

Y un paso que todos hemos de dar.

¿Por qué lloráis, entonces?

¡Alcahuetes de la vida!

Ya sabéis que nuestro corazón

es de cristal.

 
Vidrio. Vidrio. Vidrio.

Nuestro corazón no resiste un choque

fuerte.

Vidrio. Vidrio. Vidrio.

Nuestro corazón no soporta un golpe

débil

de martillo.

 
No lloréis, pues,

-proxenetas del vicio-

ante los cuerpos muertos

y podridos.

 
¡Rezad! ¡Rezad!

Pedid al Gran Soplador inmarcesible

que rompa vuestros vidrios defectuosos

y os fabrique un alma nueva

de cristal irrompible.

¡Rezad! ¡Rezad!

No esperéis la hora

del perdón imposible.

 
¡Rezad! ¡Rezad! ¡Malvados!

¡Hombres de corazón corrompido!

Pues nuestras vidas penden

de un hilo

tenue

frágil

¡de vidrio!

¿Lo sabías?


Anduve buscando un camino

que el tiempo pasado borró.

Lo encontré, y a su vera tendido,

el cadáver patético y frío

        de mi viejo amor.

Estribillo


Es bueno

sentir al corazón galopar

en el pecho.

Amar el cielo quieto

del alba,

el cielo tierno.

Cantar una canción.

Sentir al corazón palpitar.

Sentir al corazón ...

 
Es bueno

beber luz plateada

de luna

con los ojos.

Sentir llorar la noche

en su cuna

sin luz.

Amar la blanca estrella.

Tener una ilusión.

Sentir al corazón golpear.

Sentir al corazón ...

 
Es bueno

sentir las aguas quietas

del alma

agitarse.

Amar la noche calma.

Renovarse

cada nueva mañana.

Tener algún amor.

Sentir al corazón caminar.

Sentir al corazón.

 
Es bueno

del corazón sentir

el temblar.

Tener el corazón

de cristal.